Madre no hay más que una…

Esta entrada va por todas las mamás del mundo. Aunque se merecerían que escribiésemos un libro de un millón de páginas hablando maravillas de ellas, nosotras ponemos nuestro granito de arena con este pequeño escrito que esperemos que os llegue al corazón…

 MME - mama

Nuestras madres siempre están ahí desde el preciso instante que salimos de su vientre. Se crea un vínculo realmente fuerte y natural con ellas provocando que estas siempre se preocupen por nosotros.

Ser madre es mucho más noble que sonar narices y lavar pañales, es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando las mandan callar o les empujan la puerta en las narices…

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a conducir, a ir en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas. Continuar leyendo “Madre no hay más que una…”