Flora intestinal: probióticos y prebióticos. (Parte II)

Como ya vimos la semana pasada, tener una flora intestinal correcta y equilibrada  es importantantísimo para nuestra salud (pincha aquí) .

Este equilibrio puede romperse o alterarse por mala alimentación, hábitos no saludables, estrés, ciertas enfermedades o la toma de antibióticos… Como consecuencia, nuestro sistema inmunitario se ve afectado: nuestras defensas bajan y somos más susceptibles a encontrarnos más “bajos” o a diferentes infecciones (intestinales, catarros, cistitis…). Además puede dar lugar a diarrea, gases, hinchazón, pesadez y estreñimiento.

Equilibrio de la flora intestinal :: Probióticos y prebióticos :: Momentos para cuidarte
Equilibrio de la flora intestinal :: Probióticos y prebióticos

Es un tema que despierta gran interés en la actualidad por su importancia. De hecho cada vez hay más estudios (con casos clínicos) que evidencian  los beneficios del uso de probióticos (microorganismos vivos) para nuestra salud; éstos se encargan de equilibrar nuestra flora intestinal y así potencian nuestras defensas.

En este tema de los probióticos, a veces hay una cierta confusión y los conceptos no están claros. Vamos a tratar de que queden bien resueltos, ya que es necesario saber un poquito más sobre ellos, entender “por qué” y “para qué” sirven. Así el uso que les damos será el correcto y su efectividad mayor.

Probióticos

El término “probióticos” deriva etimológicamente del griego y significa  “a favor de la vida”. La FAO (Organización de Alimentación y Agricultura) de las Naciones Unidas y la OMS (Organización Mundial de la Salud), definen los probióticos como microorganismos vivos que en dosis definida y adecuada tienen efectos beneficiosos para la salud de quien los toma.

Entre los microorganismos que se emplean con fines probióticos, los más utilizados son las bacterias de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, aunque también se utilizan las de otros géneros como Escherichia coli y Bacillus cereus, o levaduras, principalmente Sacharomyces cerevisiae.

Los probióticos del yogur (inicialmente comercializados en las farmacias) fueron los primeros utilizados, obtenidos por la fermentación láctica de unas bacterias específicas del yogur. Sin embargo, es importante recalcar que la cantidad y composición final de probióticos que se obtiene en los yogures difiere de los se utilizan en la medicina comercializados como especialidades o complementos alimenticios.

Probióticos y prebióticos en alimentos - Yogur :: Momentos para cuidarte
Probióticos y prebióticos en alimentos – Yogur

El uso de los probióticos está en auge y en el mercado existe una amplia gama de productos. Muchos de ellos se venden en la farmacia como especialidades o como complementos alimentarios. Todos ellos pueden contener distintas cepas de probióticos además de otros componentes.


Para que un producto pueda considerarse probiótico ha de cumplir determinadas características:

  • Contener microorganismos vivos seguros (es decir: no patógenos, ni inflamatorios y sin resistencia a antibióticos).
  • Deben sobrevivir al ser ingeridos, ser resistentes al pH del estómago, jugos pancreáticos y ácidos biliares.
  • Deben adherirse a mucus o a células epiteliales.
  • Deben proliferar en el tracto digestivo o colonizarzo temporalmente.
  • Deben tener efectos beneficiosos sobre la salud demostrados mediante pruebas científicas aceptadas.
  • El producto debe contener uno o varios microorganismos bien definidos, por su cepa, género y especie. La cantidad de microorganismos ha de ser la necesaria para ser activos y y proporcionar el beneficio a quien los ingiere.
  • Deben tener una estabilidad y viabilidad durante su administración. Por ello debemos conocer en cada uno de los productos cuál es la forma de tomarlos y de conservarlos para que no pierdan su eficacia.

No todas las cepas que se han comercializado han demostrado científicamente su seguridad y funcionalidad. Así que es muy importante que el probiótico sea realmente efectivo y de alta calidad. ¿Y cómo podemos estar seguros?

Cuando nos recomienden (médicos o farmacéuticos)  un producto con probióticos , debemos poder comprobar en la etiqueta del producto que venga especificado para cada microorganismo, lo que llamamos su “matrícula”. Es decir, que podamos leer claramente la cepa, género y especie de los probióticos que vamos a tomar.

Complementos alimenticios de probióticos :: Género-especie-cepa :: SOLGAR :: Momentos para cuidarte
Complementos alimenticios de probióticos :: Género-especie-cepa :: SOLGAR

Es importantísimo esto de la “cepa” del microorganismo en el caso de los probióticos. La eficacia de un probiótico se demuestra para una cepa concreta; los resultados no se pueden trasladar de una cepa a otras distintas. El efecto positivo va a depender de la cepa bacteriana que se utiliza, que ha de ser la adecuada para lo que queremos tratar.

Los probióticos y prebióticos que cuentan con mayor evidencia científica y sus aplicaciones sanitarias según la Guía Práctica de la Organización Mundial de Gastroenterología son:

  • Para tratar la diarrea asociada al uso de antibióticos: Lactobacillus casei DN-114 001
  • Para tratar la gastroenteritis infantil: Lactobacillus rhamnosus GG, Saccharomyces boulardii y Lactobacillus reuteri.
  • Para las inflamaciones intestinales: B.animalis DN-173 010

Los productos que contienen probióticos también pueden contener además otros componentes que ayudan a mantener y estimular el crecimiento de nuestra microbiota o flora intestinal. Son los prebióticos, es decir, los que alimentan, probióticos (los microorganismos, la microflora) del sistema digestivo.

Prebióticos

Los prebióticos son sustancias que se encuentran presentes en nuestra alimentación normal pero que no son digeribles por el estómago e intestino delgado y que actúan como “alimento” para los microorganismos del intestino. Así estimulando el crecimiento o la actividad de los microorganismos que residen en el intestino grueso y en el colon.

Probióticos y prebióticos :: Equilibrio de la flora intestinal :: Momentos para cuidarte
Probióticos y prebióticos :: Equilibrio de la flora intestinal

De esta forma nuestra flora se equilibra y se potencia nuestra microflora  predominando la bacterias que nos benefician y disminuyendo las perjudiciales que pudieran afectarnos.

Los más conocidos son:

  • la inulina presente en la achicoria, cebolla, ajo, trigo…
  •  los fructooligosacáridos (conocidos también como FOS) que se encuentran de forma natural en cereales, frutas y verduras.

También se añaden a productos ya comercializados.

¿Para qué sirven los prebióticos?

  • Para alimentar y promover nuestra flora intestinal, incrementando las bacterias beneficiosas, disminuyendo o controlando las influencia perjudiciales.
  • Mejoran la absorción de calcio.
  • Regulan el metabolismo hepático de los lípidos.
  • Ayudan a la formación de bolo fecal; por lo tanto, son útiles para la prevención y tratamiento  del estreñimiento.
  • Para prevenir y tratar infecciones gastrointestinales
  • Para prevenir y tratar enfermedades con base autoinmune: enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, etc.
  • Para la prevención de cáncer colorectal.

Simbióticos

Son combinaciones apropiadas de porbióticos y prebióticos.

  • Por un lado los probióticos actúan equilibrando la flora, ya que gracias a su mayor capacidad de adhesión a la mucosa del intestino, ayudan a que se eliminen los microorganismos nocivos. Después de un tiempo ayudando a la restauración de la flora intestinal son eliminados por heces.
  • Por otro lado los prebióticos sirven de alimento a los anteriores, estimulando el crecimiento de una o varias bacterias.

Los simbióticos hacen que la recuperación de la microflora sea más rápida.

Los avances en investigación de los últimos años han aportado nuevos datos que indican que la microflora además de estar relacionada con las enfermedades gastrointestinales también está relacionada con otros trastornos que tienen poca relación con el intestino, como: obesidad, síndrome metabólico, enfermedad atópica, cardiovascular y enfermedades autoinmunes.

Nuestra salud depende de lo que comemos

y de las bacterias que nos colonizan.

No lo olvidemos 🙂

Flora intestinal y probióticos (Parte I)

¿Sabías que tenemos billones de microorganismos vivos en nuestro cuerpo?

El término microbiota engloba todo el conjunto de microorganismos vivos que están presentes de forma natural en nuestro organismo.

Probióticos :: Momentos para cuidarte
Probióticos

Están principalmente en la piel, en la mucosa oral y en las cavidades abiertas, es decir, el tracto gastrointestinal y en el genitourinario. Todas son importantes pero hoy hablaremos sobre los microorganismos intestinales.

En el intestino es donde hay mayor número y diversidad de microorganismos; alrededor de 10 billones, más de 10 veces el número de células que componen todo nuestro cuerpo.

La “flora” intestinal o “microbiota intestinal” está constituída por el conjunto de bacterias y levaduras que habitan de forma natural en el aparato digestivo y se alojan en nuestro intestino.

Pero… ¿qué son realmente estos “bichitos”, cual es su función y por qué son tan necesarios?

El tracto intestinal es estéril cuando nacemos y desde el nacimiento hasta los dos años vamos adquiriendo la microbiota intestinal que quedará de forma permanente cuando somos adultos.

Existen también otros microorganismos vivos que circulan temporalmente por el tubo digestivo y los ingerimos a través de los alimentos, bebidas, etc.

Alimentos con probióticos :: Momentos para cuidarte
Alimentos con probióticos

Este ecosistema vivo y localizado en nuestro intestino actúa interaccionando con nuestro organismo y desempeña un importante papel para nuestra salud.

Cualquier alteración de la microflora intestinal y de sus funciones va a influir en el desarrollo de enfermedades o problemas de salud.

El patrón de flora intestinal es único en cada persona; sus genes y su actividad o la función que realice en el organismo van a contribuir o no a una mejor salud.

Tan importante en nuestra salud es lo que comemos como las bacterias que nos colonizan.

Microbiota intestinal :: Momentos para cuidarte
Microbiota intestinal

¿Cómo actúa la microbiota intestinal en nuestro organismo?

  • Ayuda a digerir hidratos de carbono de la dieta no digeribles como polisacáridos y oligosacáridos.
  • Es un fuente de energía importante para la proliferación bacteriana y produce ácidos grasos de cadena corta para que el organismo los absorba. Así se favorece la recuperación y absorción de iones importantes como calcio, hierro y magnesio.
  • Proporcionan enzimas y favorecen el metabolismo para ayudar a digerir ciertos alimentos como la fibra.
  • Contribuye a la formación de ciertas vitaminas (K, B12, biotina, ácido fólico y pantoténico).
  • Formación de aminoácidos (base de las proteínas) a partir del amoniaco o la urea.
  • “Efecto barrera”, es decir, ayuda a prevenir la invasión de microorganismos patógenos, los que provocan infecciones y enfermedades.
  • Proliferación y diferenciación de células epiteliales del intestino (regeneración del intestino).
  • Ayuda a la activación y buen funcionamiento sistema inmunitario asociado al tubo digestivo (la producción más importante de inmunoglobulinas tiene lugar en el intestino).
  • Diversos estudios han demostrado que puede relacionarse una microbiota intestinal alterada o que no realiza bien sus funciones, con trastornos metabólicos. Esto puede ocasionar síndrome metabólico, obesidad y diabetes mellitus.
Probióticos y sus beneficiosos en la salud :: Momentos para cuidarte
Probióticos y sus beneficiosos en la salud

¿Cómo puede alterarse nuestra microbiota intestinal?

Factores externos:

  • Por el uso de medicamentos como antibióticos, antiinflamatorios, antiácidos, anticonceptivos orales, relajantes musculares, sales de hierro y tratamientos de quimioterapia y radioterapia.
  • Las situaciones de estrés.
  • Dietas pobres en fibra y ricas en proteínas, grasas y azúcares simples.
  • Situaciones de trabajo o viajes en los que se modifique la alimentación.
  • Al envejecer, también disminuyen los microorganismos con efectos beneficiosos (bifidobacterias) y en cambio, hay un incremento de clostridios y enterobacterias.

Trastornos gastrointestinales que pueden alterar nuestra microbiota intestinal:

  • Garstroenteritis infecciosas agudas.
  • Síndrome de intestino irritable.
  • Malabsorción de la lactosa.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Cáncer colorrectal.
  • Infección por Helicobacter pilory.
  • Diarrea asociada a tratamiento antibiótico.
  • Diarrea / estreñimiento.
  • Dolor abdominal, hinchazón, flatulencias y dispepsia.

El tomar microorganismos vivos (probióticos) tiene funciones beneficiosas sobre la microbiota intestinal, ayudando a reforzar la inmunidad intestinal y protegiéndonos del desarrollo de enfermedades que se ven favorecidas cuando el equilibrio de la flora intestinal se encuentra alterado.

En el mercado existen gran cantidad de productos que contienen probióticos, y muchos de ellos se venden en la farmacia. Es importante saber qué probióticos convienen en cada caso, y cuáles son los de mayor calidad, evaluando su eficacia tanto para tratar una enfermedad como para prevenirla.

La semana que viene os hablaremos sobre los probióticos y su efecto beneficioso en la salud. Nos vemos aquí 🙂