Tu piel también necesita vacaciones: piel y estrés

Maria Martinez Eslava - vacaciones piel

Arrugas, pérdida de luminosidad, falta de elasticidad, signos de cansancio… El enemigo número del buen estado del organismo y de la piel tiene nombre y apellido: el estrés.

El estrés continuado altera considerablemente la piel, envejeciéndola, debido a que la epidermis y el sistema nervioso están conectados. Se ha demostrado que existe una estrecha relación entre las fibras nerviosas y las células cutáneas, por ello determinados estados emocionales se reflejen en la piel. Así, las emociones negativas activan la producción de una serie de mensajes negativos por parte de los neurotransmisores que atacan las células cutáneas, favorecen el envejecimiento prematuro de la piel; mientras que, por el contrario, el relax, el buen humor y el ánimo positivo favorecen la segregación de las endorfinas, también conocidas como hormonas del bienestar, y ello se refleja en una piel (y, también, un cabello, unas uñas, etc.) revitalizada y con las huellas del paso del tiempo reducidas a su mínima expresión.

Un último consejo antes de irnos de vacaciones:

cuídate de ti y tu piel te lo agradecerá

Anuncios