Contorno de ojos cuidado: mirada radiante

Maria Martinez Eslava - contorno de ojos

Un contorno de ojos cuidado es sumamente importante para lucir una mirada radiante. Esta zona del rostro suele estar boicoteada por ojeras, bolsas o patas de gallo, entre otras de las muchas huellas que dejan el cansancio y el paso del tiempo. Por ello, tendremos que someterlos a cuidados específicos y constantes. Los ojos son el reflejo del alma y estos signos harán que nuestra mirada no pueda lucir, es por ello que es especialmente importante someter esta zona a cuidados específicos y constantes.

A menudo olvidamos la zona de ojos y no empezamos a proporcionarle cuidados cosméticos hasta que las señales a camuflar ya se han instaurado. Debido a ello y, también, a las peculiares características de la piel de esta área del rostro, combatir las huellas de unos hábitos inadecuados y del paso del tiempo no nos resultará fácil.

¿Cómo es la piel del contorno de ojos?

La piel del contorno de ojos es la zona facial más sensible. Ello es debido a que prácticamente carece de la protección de film hidrolipídico natural que envuelve la dermis de todo el cuerpo. Además, es menos rica en fibras de colágeno y elastina, que son las sustancias que mantienen la textura, la elasticidad y el tono de la piel. Es por ello que esta zona necesita cuidados específicos y, a ser posible, preventivos, así como la puesta en marcha de estrategias para combatir los principales problemas estéticos que presenta.

Ojeras: no todas son iguales

Las ojeras se producen por una mezcla de factores y pueden ser de distinto tipo según su origen:

  • Por retención de pigmento en capas superficiales de la piel. Pueden aparecer por causas genéticas o ser adquiridas con el tiempo por trastornos alimentarios, anemia, retención de líquidos, enfermedades, estrés, etc. Aparecen tanto en pieles claras como en personas de piel más oscura.
  • Por exceso de melanina. Hay personas cuya concentración de melanina en la piel es mayor de lo habitual. Este tipo de ojeras suelen aparecer en personas de piel oscura o que se broncean con mucha facilidad.
  • Por hundimiento o adelgazamiento de la piel. En personas con la piel del párpado muy delgada, se produce un hundimiento o surco en la zona de las ojeras. Este surco a su vez produce una sombra que acentúa todavía más la sensación de ojeras y, a veces, va acompañado de bolsas oculares. Es decir, existen bolsas debajo de los ojos y, además, un hundimiento debajo de las bolsas.

Independientemente del tipo de ojera, hay una serie de estrategias que contribuyen a prevenirlas y atenuarlas cuando hacen acto de presencia:

  • Una de las soluciones más efectivas es, sin duda, un sueño profundo y reparador.
  • Aplicar un tratamiento de serum despigmentante o blanqueante
  • Utilizar un maquillaje antiojeras. Es la solución más rápida para disimular el tono oscuro de la ojera.

Bolsas = cansancio imborrable

Las bolsas debajo de los ojos constituyen una de las huellas más obvias del paso del tiempo y, también, de la fatiga y el cansancio acumulado. Las bolsas aportan a la mirada una apariencia triste y envejecida, y se caracterizan por una hinchazón en el párpado inferior. Pueden aparecer por causas genéticas pero también cuando se duerme poco o como consecuencia del cansancio o el estrés.

Afortunadamente, para disimularlas y minimizar su aspecto hay una serie de estrategias que resultan efectivas:

  • Dormir con la cabeza más alta que el cuerpo (con una almohada o dos). De esta manera favoreceremos que el líquido se acumule menos en la zona facial, en concreto en las bolsas oculares.
  • Lavarse la cara con agua muy fría por la mañana ayuda a reducir las bolsas. Además, hacer ejercicio físico a primera hora, aunque sea simplemente andar, acelera la eliminación de líquidos en la zona facial y, por tanto, mejora antes el aspecto de las bolsas.
  • Desde el punto de vista cosmético, los correctores e iluminadores son una buena solución para camuflar la apariencia de las bolsas, siempre y cuando se apliquen bien y el producto quede muy bien extendido (de los contrario, puede amontonarse en el pliegue de la bolsa, aumentando su apariencia).
  • Aplicar objetos fríos sobre los ojos solo ejerce un efecto momentáneo. El frío produce una vasoconstricción y, por lo tanto, una disminución del líquido que sale de los vasos. Si este frío se utilizara cada día y de forma constante, podría haber una mejoría, pero luego el aspecto de la ojera volvería a empeorar si se deja de aplicar.

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